Elevada sobre campos de golf verdes y el infinito azul del Mediterráneo, Rockwood no es solo una villa: es una emoción. Una joya arquitectónica recién renovada, donde la elegancia moderna se funde con la poesía del paisaje, pensada para quienes buscan belleza, confort y momentos inolvidables juntos.
Desde el instante en que cruzas sus puertas privadas, Rockwood te envuelve con calma, amplitud y luz. Cada espacio ha sido creado para invitar al encuentro: con la familia, con los amigos y con la naturaleza que la rodea suavemente.
En el interior, los techos de doble altura y los muros de cristal borran las fronteras entre dentro y fuera. La luz se desliza sobre muebles refinados mientras el mar observa en silencio desde el horizonte. La villa aloja hasta 12 huéspedes en seis amplias suites, cada una un santuario de descanso, suavidad y estilo.
Los días fluyen sin esfuerzo. Las mañanas comienzan en el spa: piscina interior climatizada, sauna, baño turco y zona de relajación donde el tiempo se detiene y el cuerpo respira. Las tardes se viven junto a la piscina infinita, entre risas, tumbonas, pérgolas y comidas largas al aire libre. Al caer el sol, la terraza superior con fogata se convierte en escenario de atardeceres dorados y conversaciones que se alargan bajo las estrellas.
Rockwood está hecha para compartir y disfrutar:
- Cenas familiares bajo el cielo abierto.
- Niños jugando libres entre piscina y jardín.
- Mañanas tranquilas en el gimnasio o la oficina con vistas infinitas.
- Noches divertidas en la sala de juegos, llenas de música, risas y recuerdos.
Ya sea que llegues en familia, con amigos o buscando una escapada de lujo y serenidad, Rockwood te ofrece algo más que confort. Te regala calidez, armonía y ese privilegio raro de sentirte verdaderamente en casa… en un lugar del que no querrás marcharte.