Hay propiedades que impresionan por ser nuevas. Y hay otras que lo hacen por algo mucho más difícil de encontrar: espacio, carácter, ubicación y posibilidades.
Esta gran villa en Sotogrande Alto pertenece claramente al segundo grupo.
Situada sobre una colina orientada al sur, disfruta de una posición privilegiada, rodeada de vegetación y con bonitas vistas sobre Sotogrande. Pero quizá uno de sus mayores atractivos para una familia sea su ubicación: muy cerca de Sotogrande International School, permitiendo disfrutar de la tranquilidad y privacidad de una gran villa sin renunciar a la comodidad del día a día.
La propiedad ofrece unas dimensiones realmente excepcionales: 1.090 m² construidos sobre una parcela de 2.850 m², con siete dormitorios y ocho baños. Espacios generosos, mucha luz natural y diferentes ambientes pensados para compartir la vida en familia, recibir amigos o, simplemente, encontrar un rincón tranquilo para desconectar.
Desde la entrada ya se percibe su esencia andaluza. Un patio con fuente, grandes puertas de madera, árboles maduros, naranjos, terrazas y diferentes zonas exteriores aportan esa sensación de hogar mediterráneo que difícilmente puede reproducirse en una construcción completamente nueva.
En el interior, un gran salón se organiza en distintos ambientes, con zona de chimenea y televisión, sala de estar, comedor y conexión con la cocina. Los dormitorios destacan por sus dimensiones y la suite principal incorpora vestidor y baño privado. En la planta jardín encontramos además espacios especialmente atractivos para una familia: home cinema, gimnasio, zona de juegos, lavandería y dormitorio de servicio.
En el exterior, la piscina climatizada y su pool house se integran en un jardín consolidado, rodeado de árboles y rincones con encanto.
La villa no es una propiedad de nueva construcción, y precisamente ahí encontramos una de sus grandes oportunidades.
Su estructura, dimensiones y ubicación constituyen una magnífica base sobre la que trabajar. Con una inversión razonable destinada a actualizar determinados acabados, cocina, baños, iluminación, decoración y algunos elementos exteriores, esta casa podría transformarse en una villa verdaderamente espectacular, adaptada al estilo y necesidades de una nueva familia.
Porque comprar una casa así no significa empezar desde cero. Significa encontrar aquello que hoy resulta más difícil de conseguir —una gran parcela, más de mil metros construidos, privacidad, vistas y cercanía al colegio internacional— y convertirlo, poco a poco, en un hogar propio.
Una villa con alma, espacio para toda la familia y un enorme potencial para escribir una nueva historia en Sotogrande.